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miércoles, 29 de enero de 2014

Los 5 gigantes de la TV por internet

No es ningún secreto que la televisión y el Internet se han entrelazado cada vez más. A medida que la tecnología de streaming (transmisión continua) progresa, ha abierto todo tipo de nuevas posibilidades para disfrutar del entretenimiento en pantalla.

La vieja guardia de la televisión ha adoptado el reino del Internet en la TV de manera tentativa, en su mayoría usándolo para atraer a los clientes de vuelta al refugio seguro de la programación regular. Pero hay un puñado de empresas renegadas que están agitando astutamente el paisaje televisivo, obligando a las demás compañías de medios de comunicación a prestar atención y en algunos casos a reconsiderar su estrategia.

Estas son cinco empresas a seguir en el sector de la televisión en línea:

WWE: Con su próxima WWE Network, el monolito de promoción de la lucha libre será la empresa más grande y más influyente en eludir por completo la televisión tradicional. Con su red de transmisión de 10 dólares al mes, todos sus programas de cable actuales estarán disponibles al día siguiente de su transmisión. También habrá una nueva serie original desarrollada en exclusiva para la red, y sus 12 programas de pago por evento serán transmitidos en vivo a los suscriptores, sin costo adicional.

Así es como todos los canales de televisión podrían lucir en el futuro.

Netflix: Cuando Netflix toma una medida nueva, generalmente es grande.

Formó un equipo con Roku para ayudar a introducir la era del decodificador de TV de streaming. Formó un equipo con David Fincher y Kevin Spacey para producir contenido original con calidad de televisión por cable que sólo está disponible en línea. Está encabezando la tarea de hacer del streaming online el método oficial de entrega del video en ultra alta definición "K". Y está logrando un gran éxito con muchas de las medidas que ha tomado, con una participación de mercado que creció 300% tan solo el año pasado.

HBO: HBO Go ya ofrece su servicio en línea como una opción a la carta en los países escandinavos, y la empresa ha manifestado públicamente su interés en hacer lo mismo en otros lugares si tiene sentido en el aspecto financiero.

Pero su movimiento más revolucionario se produjo cuando el presidente ejecutivo, Richard Plepler, dijo que estaba de acuerdo con que las personas compartieran cuentas de HBO Go, porque es buena mercadotecnia. Debido a la posición de la cadena en la industria de la televisión, esta es una medida que no pasará inadvertida. (HBO es propiedad de Time Warner, la compañía matriz de CNNMoney).

Microsoft: La Xbox 360 fue uno de los primeros dispositivos en agrupar servicios de streaming de calidad bajo un mismo techo. Pero aun cuando los rivales empezaron a copiarlo, la Xbox sigue siendo uno de los mejores decodificadores.

Con la Xbox One, Microsoft está desarrollando contenidos televisivos exclusivos para el dispositivo y busca lograr el ambicioso objetivo de integrar ese contenido de streaming con el contenido tradicional de cable a través de su superposición televisiva OneGuide. Por ejemplo, con el plan de WWE Network de ofrecer programación planificada, podrías ver sus listados junto al de AMC o CNN.

Vevo: Los videos musicales sufrieron una transición difícil desde la televisión hacia Internet, pero ahora el formato ciertamente está más vivo que nunca gracias a Vevo.

Vevo ha ayudado a reducir la brecha con sus fantásticas aplicaciones en dispositivos como Roku y Apple TV. No solo es un tesoro de videos nuevos y viejos, sino que la aplicación te da la libertad de buscar, explorar y hacer reproducción automática de videos con base en lo que ya has estado viendo. Es una característica innovadora que cualquier servicio de streaming con una gran biblioteca debe aspirar a tener.

Cnnexpansion

jueves, 7 de marzo de 2013

Youtube tendra musica streaming

YouTube, el depósito digital de contenido multimedia más grande del mundo, lanzará un servicio de música por suscripción más tarde este año. El servicio tiene su propio equipo de negociación y unidad de operaciones, pero probablemente tenga alguna superposición con las nuevas funciones que se rumorea estrenará la plataforma de música de Android, Google Play.
Los dos nuevos servicios se definen por sus respectivos lugares en el imperio Google: Google Play para Android es un almacén digital de música
 -los usuarios compran, almacenan y clasifican una colección de temas-, pero en el próximo servicio de YouTube, cualquiera podrá escuchar las canciones de forma gratuita. Se dice que ambos servicios añadirán una cuota de suscripción que permitirá acceder a características adicionales. Para el servicio basado en YouTube, esto probablemente signifique poder disfrutarlo sin la molesta publicidad.
Fortune tuvo conocimiento del planeado servicio por fuentes de la industria discográfica y por alguien en Google que pidió que su nombre no fuera mencionado. A través de un portavoz, YouTube emitió la siguiente declaración: "Si bien no hacemos comentarios sobre rumores o especulaciones, hay algunos creadores de contenido que piensan que se beneficiarían de un flujo de ingresos por suscripción además de los anuncios, por lo que estamos viendo el tema".
YouTube ya es uno de los servicios de música más utilizados en el mundo, pero aún no cobra a los usuarios. En cambio, vende anuncios que aparecen en sus videos musicales, una porción de las ganancias se entrega a las propias compañías discográficas. De las distintas formas en que la música se consume hoy en día, el gasto en ‘streaming' por suscripción  (donde la música se "renta" en vez de "poseerla") es apenas una fracción de lo que puede alcanzar el gasto en compras digitales en tiendas como Amazon o iTunes de Apple. Pocas personas se suscriben, y de este grupo, el gasto mensual es generalmente bajo.
A pesar de ello, los grandes sellos discográficos han descubierto que pueden ganar dinero a través de los servicios de ‘streaming' de música. El 25% de los ingresos digitales de la compañía Warner Music Group, que según las fuentes se ha asociado con YouTube y Google en estas nuevas iniciativas, provino del ‘streaming' el año pasado, de acuerdo con sus informes trimestrales.
Las compañías discográficas todavía no han alcanzado un pleno acuerdo sobre cuánto de su contenido entregarán de forma gratuita ni tampoco han concretado qué aspectos de la experiencia del usuario serán gratuitos en el nuevo servicio de YouTube, sobre todo cuando se acceda desde dispositivos móviles. Existe la preocupación de que, bajo un modelo "freemium," los oyentes pueden acostumbrarse a no pagar por la música y los ingresos estarían vinculados a las ventas de publicidad que subsidian el contenido gratuito.
Fuentes de la industria discográfica dijeron a Fortune que todavía no está claro si un modelo basado en suscripción es más lucrativo
 (y por tanto preferible) que un enfoque subsidiado por los anuncios. Un servicio que no cobra atrae más clientes, pero el modelo de suscripción tiene consumidores que pagan activamente por la música; una buena cosa, si estás en el negocio de la música, que justo acaba de reportar su primer aumento interanual en ventas en trece años.
Si hay una compañía que puede experimentar con modelos de suscripción frente a modelos subsidiados con publicidad, esa es Google. El poder y el tamaño de la audiencia de YouTube es enorme, y crece día a día, y probablemente representa para las compañías discográficas una oportunidad demasiado buena para dejarla pasar. La mayoría de los videos más vistos en el portal son de música, y los espectadores de esos videos representan un grupo demográfico que la industria discográfica siempre ha codiciado: los adolescentes. Lo más revelador, según el informe "Music 360" de 2012 presentado por Nielsen, es que el 64% de los adolescentes prefieren YouTube por encima de cualquier otro motor para escuchar o encontrar música.
El mes pasado, cuando Billboard comenzó a incorporar las visitas a YouTube en sus mediciones, el artista Baauer y su sensación viral, el Harlem Shake escaló al puesto número uno en la lista pop de Billboard. De hecho, la mayoría de los mega-éxitos de los últimos años han sido primero populares en YouTube, desde Call me Maybe (418 millones de visualizaciones) al Gangnam Style (1,380 millones) pasando por el tema del ganador del Grammy, Gotye con Somebody That I Used to Know (380 millones de vistas).
Este no es el primer baile que YouTube se marca con la industria discográfica. Los dos tienen una empresa conjunta,un popular canal de videos musicales llamado Vevo.
 Content ID es otra asociación notable: un software que YouTube ejecuta para cotejar los  videos con sus "huellas digitales de audio," identificando su procedencia  procede a etiquetar los videos subidos y garantiza que las regalías vayan a los titulares de derechos de autor. El software permite a los propietarios de contenido monetizar lo que era, anteriormente, una infracción de derechos de autor. PSY, la estrella del pop surcoreana detrás del Gangnam Style percibirá alrededor de 2 millones de dólares de YouTube por ventas de anuncios vinculados a las huellas digitales de audio.
Prefigurando cómo los dos servicios independientes de música de Google podrán complementarse entre sí, YouTube ya ha comenzado a incorporar enlaces click-to-buy en las canciones subidas por usuarios que llevan directamente a Google Play (así como a sus rivales: Amazon MP3 e iTunes). No es difícil imaginar que la colección de un usuario pueda aparecer de forma conjunta entre las dos plataformas, o que las compras de música o el historial de lo escuchado en un medio pase los datos al motor de recomendación del otro.
Google está incursionando en un campo ya saturado: Spotify
, Pandora, Rdio, Soundcloud y Muve Music ofrecen a los clientes un acceso similar a las grandes bibliotecas de música en línea. Se rumorea que Apple está desarrollando una función de "radio" en su programa iTunes que ofrecería ‘streaming' de música según los gustos del usuario - un servicio parecido al de Pandora - que fusionaría aun más la experiencia de estar en una "tienda" para comprar música, y después escucharla en un "reproductor."
Beats by Dre, la compañía de auriculares y bocinas, recientemente anunció que también lanzará un servicio de música vía ‘streaming'. Se llamará Daisy, en alusión a la primera canción ‘cantada' por una computadora.
Todos están peleando por un todavía pequeño trozo de pastel. Los consumidores estadounidenses han sido bastante lentos a la hora de unirse a los servicios de distribución de música por suscripción. El más popular, Muve Music, cuenta con sólo 1.4 millones de clientes. (Spotify le sigue con cerca de 1 millón.) Su éxito se debe en gran medida al hecho de que ata su precio a la factura del teléfono celular, como si se tratara de un operador de cable que cobra por un paquete de MTV/VH1. El operador de telefonía móvil dueño de Muve, Cricket, puede vender por tanto suscripciones a un precio inferior a los 5 dólares al mes, tarifas mucho más bajas que las de Spotify, que por lo general cuesta el doble.
Soundcloud, un sitio gratuito de ‘streaming' de música en el que intervienen de forma determinante los usuarios (y es, en muchos sentidos, similar en espíritu y en la práctica a YouTube), ha comenzado a asociarse con importantes artistas y empresas, como Snoop Lion y Red Bull. Soundcloud se precia de ser el sitio de distribución de música de más rápido crecimiento, sus usuarios suben alrededor de 10 horas de contenido por minuto. En 2010, los usuarios de YouTube subían 35 horas de contenido por minuto; en 2011 subían 48 horas por minuto; en mayo pasado, la cifra era de 72 horas por minuto. Cierto que en YouTube no todo ese contenido es música, pero una buena parte sí lo es.
Cnnexpansion.com

jueves, 14 de febrero de 2013

Musica Streaming, una ruina para los autores

Una década después de que Apple
revolucionase el mundo de la música con su tienda iTunes, la industria musical está sufriendo otra transformación digital radical. Los oyentes han empezado a abandonar los CD y las descargas para pasarse a los servicios de streaming, o difusión en tiempo real como Spotify Pandora
 y YouTube.
Pero, a medida que las empresas que se encuentran detrás de estos servicios digitales se transforman en firmas de miles de millones de dólares, el dinero relativamente escaso que ha proporcionado a los artistas causa preocupación.
A finales del año pasado, Zoe Keating, una compositora independiente del norte de California que describe su estilo como “violonchelo vanguardista”, facilitó un ejemplo inusualmente detallado. En unas voluminosas hojas de cálculo publicadas en su blog de Tumblr, reveló los derechos de autor que percibe por distintos servicios, hasta el último centavo.
Las cifras reflejaban lo duro en que se ha convertido el trabajo de músico hoy en día. Después de que sus canciones se hayan puesto más de 1,5 millones de veces en Pandora, ganó 1.652,74 dólares. En Spotify, 131.000 reproducciones le supusieron unos ingresos de 547,71 dólares, o 0,42 centavos al día.
Ningún artista podrá sobrevivir profesionalmente, excepto los que tengan un importante negocio de conciertos en directo
“En algunos tipos de música, como la clásica o el jazz, estaremos condenando a los autores a la pobreza si esta va a ser la única manera en la que la gente consume música”, señala Keating.
Los servicios destreaming pagan fracciones de centavo a las compañías discográficas cada vez que suena una canción; una parte va a los intérpretes y a los compositores como derechos de autor. A diferencia de los derechos de una venta, estos pagos se acumulan cada vez que un oyente pincha sobre una canción, año tras año. “Ningún artista podrá sobrevivir para ser profesional, excepto los que tengan un importante negocio de conciertos en directo”, explica Hartwig Masuch, consejero delegado deBMG Rights Management.

Spotify tiene 20 millones de usuarios en 17 países, y cinco millones de ellos pagan entre 5 y 10 dólares al mes por el servicio sin anuncios. Sean Parker, miembro del consejo de administración, indica que Spotify atraerá finalmente a suficientes suscriptores como para devolver a la industria de la música su gloria pasada, es decir, la de la época anterior a la aparición de la primera empresa importante de Parker, Napster.
Estados Unidos, como el mercado musical más importante, ha sido un terreno de pruebas fundamental para las empresas destreaming, pero la competencia está aumentando en todo el mundo. El servicio francés Deezer
 ha anunciado planes para implantarse en más de 100 países. Anghami
presta servicio a los oyentes en Oriente Próximo, y el mercado indio cuenta conDhingana
 y Saavn.

Sin embargo, los éxitos difundidos enstreaming pueden proporcionar unos ingresos sustanciosos a las estrellas más importantes del pop. Un ejecutivo de Google dijo recientemente en una presentación de los resultados financieros de la empresa que el popular vídeo Gangnam style de Psy, que se difundió rápidamente por Internet, había generado 8 millones de dólares en YouTube, donde había sido visto 1.200 millones de veces, lo que produjo unos derechos de autor de cerca del 0,6% por cada visita.
Pandora, con 67 millones de usuarios habituales, cotiza en Bolsa y tiene una capitalización de mercado cercana a los 2.000 millones de dólares. En los cuatro últimos trimestres ha pagado 202 millones por “costes de adquisición de contenidos”, entre los que se incluyen los pagos de licencias; Spotify anunció recientemente que ha pagado 500 millones de dólares por derechos de autor desde que se creó. Las descargas, en comparación, generaron 2.600 millones en ventas en 2011.
Cliff Burnstein, cuya empresa, Q Prime,
 lleva a la banda de heavy metal Metallica, asegura que, aunque el streaming perjudica a las ventas de CD y de descargas, no todo está perdido siempre que el número de suscriptores de pago aumente rápidamente. “Hay un punto en el que podría haber una canibalización del 100%, y ganaríamos más dinero a través de los servicios de suscripción”, señala Burnstein. “Calculamos que ese punto se encuentra en aproximadamente 20 millones de suscriptores en todo el mundo”.Metallica ha anunciado recientemente un acuerdo exclusivo con Spotify.
“Los artistas tampoco ganaban mucho dinero con los CD cuando se introdujeron”, indica Donald S. Passman, un famoso abogado especializado en el sector musical y autor del libro All you need to know about the music business [Todo lo que necesita saber sobre el negocio de la música]. “Eran algo especial, y tenían un índice de derechos de autor más bajo. Luego, cuando se generalizaron, los derechos de autor aumentaron. Y eso es lo que sucederá en este caso”.